Cómo gestionar la ansiedad: lo que NO funciona y lo que sí
.¿Intentas controlar la ansiedad como si tuviera un botón de ON/OFF?
Es habitual pensar que podemos eliminarla rápidamente: distraernos, dejar de pensar o forzarnos a estar bien. Sin embargo, muchas de las estrategias que utilizamos para gestionar la ansiedad no solo no funcionan, sino que pueden empeorarla o ayudar a mantener el problema en el tiempo,
En este artículo te explicamos qué no funciona para gestionar la ansiedad y qué alternativas sí están respaldadas por la psicología.
Estrategias para la ansiedad que NO funcionan
Machacarte por sentir ansiedad
Pensamientos como “estoy fatal”, “me pasa algo malo” o “no debería estar así” aumentan la activación emocional. Es fácil caer en bucle con este tipo de ideas, pero no es beneficioso para mejorar en un estado de ansiedad poner el foco en ellas.
¡Ojo! La autocrítica en esta situación intensifica la ansiedad.
Sobrepensar sin parar
Analizar constantemente qué te pasa, por qué y desde cuándo convierte tu mente en un tornillo sin fin, dando vueltas y más vueltas a lo mismo. Buscar culpables, causas, errores puede acabar convertiendo tu cerebro en una noria infinita!
¡Atención! Rumiar no resuelve, solo amplifica el malestar.
Intentar eliminar la ansiedad cómo si fuera un virus
Luchar contra la ansiedad como si fuera un enemigo a muerte suele tener el efecto contrario. Es un mecanismo y forma parte de algunos procesos.
“¡Fuera ansiedad, desaparece YA!”
(Aviso: funciona tanto como gritar conduciendo)
Hay que aprender que: cuanto más intentas eliminarla, más presente se vuelve.
Distraerte constantemente
Series, redes sociales o comida pueden aliviar momentáneamente, pero no resuelven el problema. Intentar distraerte a lo loco: Netflix, chocolate, scroll infinito…
…objetivamente no te va a funcionar.
¡Recuerda! La ansiedad sigue ahí cuando la distracción termina.
Qué SÍ funciona para gestionar la ansiedad
Respiración diafragmática
Ayuda a reducir la activación fisiológica del cuerpo.
Mindfulness
Permite observar la ansiedad sin reaccionar automáticamente.
Permitir sentir la ansiedad
Aceptar su presencia reduce la lucha interna.
Autocompasión
Tratarte con amabilidad disminuye la intensidad emocional.
La clave: cambiar la relación con la ansiedad
No se trata de eliminar la ansiedad, sino de aprender a gestionarla.
Cuando dejamos de luchar contra ella y empezamos a entenderla, se reduce su impacto y recuperamos sensación de control.
Cuándo pedir ayuda psicológica
Si la ansiedad interfiere en tu día a día, afecta a tu descanso, relaciones o bienestar general, es importante buscar ayuda profesional.
La terapia psicológica permite trabajar:
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Regulación emocional
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Pensamientos ansiosos
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Conductas de evitación
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Estrategias eficaces a largo plazo
Si te está interesando este POST te recomiendo que leas la amplicación de información sobre la ansiedad aquÍ
Conclusión
Muchas de las estrategias que utilizamos para gestionar la ansiedad parten de una idea errónea: que debemos eliminarla.
La realidad es que la ansiedad forma parte de la experiencia humana. Aprender a relacionarte con ella de forma más saludable es lo que marca la diferencia.